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La historia de la ascensión al Jebel Toubkal
(Por Hammadi Bennani)
Hace 150 años... Los primeros exploradores del Toubkal
El 13 de mayo de 1871, los exploradores británicos Hooker, Ball y Maw llegaron a la aldea de Armed (región de Imlil). Tras haber visitado recientemente el Himalaya, Hooker comparó la majestuosidad del paisaje con el Bután. Durante su expedición, realizaron observaciones científicas asombrosas: identificaron una antigua morrena glacial y un pequeño lago morrénico, hoy desaparecido, que probablemente se encontraba antes del sendero que conduce a Sidi Chamharouch.
La hazaña del 14 de mayo
Cerca de Sidi Chamharouch, los viajeros lograron separarse de sus guías para emprender, en solitario, el ascenso al Tizi n’Tagharat en medio de una tormenta de nieve.
Nota histórica: En aquella época no existía el sendero actual hacia el refugio del Toubkal. El único camino ancestral era el que atraviesa el santuario de Sidi Chamharouch hacia el Azib de Tifnout, conectando los valles de Amsouzert e Imlil desde tiempos inmemoriales.
Resulta asombroso comprobar la precisión de sus mediciones topográficas con herramientas tan rudimentarias: calcularon 3.500 m en Tizi n’Tagharat y estimaron el punto culminante entre 3.800 y 4.000 m, aunque en ese momento aún ignoraban la existencia exacta y la altitud del Toubkal.
La conquista de la cumbre
Años más tarde, tras la Gran Guerra, oficiales y científicos ampliaron estos estudios. En 1922, el Marqués de Segonzac intentó identificar y alcanzar la cima más alta del Atlas. Tras escalar el Iferouane (Jebel Tifnout), reconoció finalmente la supremacía del Toubkal.
Tras numerosos intentos, fue el 12 de junio de 1923 cuando la expedición al Toubkal fue coronada por el éxito, marcando un hito en la historia del montañismo marroquí.
